Manolo González celebra la victoria del Espanyol y asegura una prórroga de un año
Manolo González mostró una inmensa felicidad después de que el Espanyol lograra una victoria en Primera en El Sadar, poniendo fin a una racha de 18 partidos sin ganar. La victoria activó automáticamente una prórroga de contrato de un año para el entrenador nacido en Lucerna.
El triunfo llegó el domingo en el partido de liga, rompiendo el prolongado periodo de malos resultados que había plagado al equipo. La victoria del Espanyol supuso su primer triunfo de la temporada en la máxima categoría.
Tras el pitido final, los jugadores levantaron a González sobre el césped de El Sadar, celebrando su papel en el cambio de rumbo. El gesto subrayó el alivio que sentía la plantilla y el cuerpo técnico.
El impulso emocional se vio potenciado por la desaparición de la “agónica brutal” que había pesado sobre el club en los últimos meses. Aficionados y jugadores por igual expresaron que la carga de la sequía sin victorias se había aliviado finalmente.
La renovación del contrato fue automática, extendiendo la permanencia de González un año más con la misma remuneración. La prórroga asegura su puesto sin necesidad de nuevas negociaciones en este momento.
A pesar de la prórroga, sigue sin estar claro si González continuará como entrenador titular más allá del nuevo periodo. La dirección futura del club se decidirá a medida que avance la temporada.
Por ahora, González saborea la victoria en Pamplona, disfrutando de la celebración inmediata antes de mirar hacia los retos que le esperan.